Se utilizan para mejorar la alimentación del ganado mediante el control de la cosecha de forrajes con animales de pastoreo. Los objetivos de un sistema de pastoreo gestionado son: mejorar o mantener la salud y el vigor de las comunidades vegetales, mejorar o mantener la calidad y la cantidad de forraje para la salud y la productividad del ganado, y promover la estabilidad económica mediante la sostenibilidad de las tierras de pastoreo.